Los hombres también quieren verse bien
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Cuando se escucha hablar de tratamientos de lipoescultura o cualquier cirugía estética tenemos como referencia que el sector femenino es quien más recurre a éste tipo de cirugías, ya que damos por un hecho que son ellas quienes tienden a cuidar más de su aspecto personal, ya sea por cuestiones de sentirse cómodas con su cuerpo o por cuestiones de salud;  sin embargo, el sector masculino también ha comenzado a hacer uso de los expertos para cuidar de ellos mismos.

Hace algunos años el dicho de un hombre debe ser fuerte, feo y formal  creó estereotipos donde la vanidad y el hombre no podían conjuntarse, por ello encontrar actualmente tendencias que se enfocan en el cuidado de la imagen del hombre han comenzado a redefinir la masculinidad, donde el verse bien también significa adquirir productos que cuiden de su cuerpo, donde la ropa ya no los haga ver como una copia del compañero de trabajo; ahora existen tiendas que se especializan en satisfacer estas necesidades e incluso las cirugías plásticas también son parte un abanico de oportunidades por mantener el cuerpo que siempre desearon tener.

¿El cuidado del cuerpo y la vanidad en el hombre siempre fue mal visto?

No, en la antigua Grecia mantener un cuerpo atlético era referente a una buena salud física y mental, habrá que recordar que la mayor virtud que un hombre poseía era su capacidad intelectual, por ello la importancia de mantener un cuerpo sano para una mente sana, además a ellos se les atañe los indicios de lo que hoy conocemos como juegos olímpicos.

Aquí la importancia de mantener de delgadez comulgaba con la definición de cada músculo, entre más definido estuviera era más atractivo para la comunidad. Conforme las culturas fueron avanzando los mismos estándares de masculinidad y su atractivo cambiaron, de tal manera que ya no era solo tener un cuerpo atlético y una mente culta, transmitir fortaleza y coraje era indispensable para aquél hombre que quería ser reconocido como un hombre de lucha.

Quizá en esta etapa fue donde el hombre perdió su interés por verse bien, entre guerras, cruzadas y el crecimientos desmesurado de la religión fueron sin suda los ejes que delegaron los asuntos de la estética y belleza a las mujeres, convirtiendo a los hombres es seres que preferían ganar guerras, territorio que anteponer un estatus físico que comenzó a considerarse como un símbolo de vanidad incluso penado por la mayoría de las religiones.

¿Sigue siendo igual, el hombre sigue eligiendo ser el chico malo?

Dependiendo de lo que entendamos por el chico malo, comprenderemos que el género masculino también ha ganado terreno en el ámbito estético, ha vuelto a rencontrar su sentido de la estética humana a través de su propio cuerpo, atreviéndose a cuidar de su cuerpo con artículos o productos que lo ayuden a verse y sentirse mejor; también ellos han sentido esa necesidad de ser agradables ante la vista del género femenino por ello exigen productos para su uso exclusivo.

Los cuidados que tengamos hacían nuestro cuerpo, seamos hombres o mujeres, dependerá de factores como la alimentación, el ejercicio y las condiciones genéticas para entender por qué tenemos el cuerpo que tenemos. Con los medios de comunicación bombardeándonos de estándares de belleza que se alejan de un verdadero cuerpo humano, han creado la utopía de la belleza mediante cuerpos andróginos, sin forma y donde la ropa de tallas 0 o 5 son las adecuadas para todo tipo de mujer y hombre. Por ello se ha desatado la polémica de enfermedades alimenticias que atacan a los seres humanos convirtiéndolos en personas obsesionadas por su peso.

Es entonces que surgen traumas y fijaciones que hacen que la búsqueda de remedios caseros, cirugías plásticas donde los tratamientos de lipoescultura fungen como un factor indispensable para lograr tener el cuerpo perfecto, son cada vez más solicitados. Con esto no se quiere decir que sea malo hacer uso de estos métodos, sin embargo la mala información y la mala práctica de las cirugías han ocasionado daños a la salud o la pérdida de la vida misma.

El sedentarismo en hombres ha ocasionado que ellos comiencen a figurar dentro de las estadísticas de sobre peso; y también en las estadísticas en centros deportivos para mejorar su condición física: los estándares de belleza han comenzado a verse reflejados en ellos y se han visto en la necesidad no solo de recurrir a actividades físicas y cuidados alimenticios, si cuentan con la posibilidad también recurren a especialistas estéticos que les permitan tener un mejor acercamiento al cuerpo que ellos desean.

Así que no es de extrañar cuando un hombre recurra a realizarse tratamientos de lipoescultura; también ya son clientes frecuentes en salas de operación y no con ello se pone en duda su sexualidad o estabilidad emocional, por el contrario, si han decidido tomar esa opción es porque es lo que ellos desean para tener mayor confianza.

Atrás quedo la mujer como único ser capaz de llegar a salas de operación, de usar dietas o remedios caseros para bajar de peso; los hombres también comienzan a ser un agente activo dentro del mercado lo cual ha tenido como consecuencia crear espacios para ellos y sobre todo satisfacer sus propias necesidades.

En la clínica del Dr. Rubén Nieto que se especializa en cirugías plásticas y tratamientos de lipoescultura  tanto para el sector femenino o masculino comprenden la importancia del cuidado del cuerpo, por ello, se ha esmerado en ser uno de los más importantes cirujanos plásticos, sus años de experiencia le han permitido llevar a cabo cirugías con éxito, logrando la satisfacción de cada cliente que ha puesto su confianza en sus habilidades e instalaciones.

Te invitamos a visitar su página de internet y ver los servicios que ofrece, además podrás obtener testimonios de primera manos sobre hombres y mujeres que se han animado a tomar una gran decisión. Recuerda que eres dueño de tu propio cuerpo, todo lo que decidas para él que sea en su beneficio, y estamos seguros de que el Dr. Rubén Nieto es la opción.

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