Lo que debes saber sobre el botox en león
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Una de prácticas estéticas más empleadas alrededor del mundo es la aplicación de botox, con la finalidad de reducir las líneas de expresión sin necesidad de una intervención quirúrgica. Si bien, en los últimos años se han encontrado otras aplicaciones del botox, por ejemplo, en odontología, en la oftalmología, la traumatología y en la fisioterapia para tratar padecimientos de lo más diversos, su uso con fines estéticos sigue siendo el más común. Por ello, en esta ocasión te contaremos algunas cosas que debes tener en consideración antes de decidir aplicarte botox en León para reducir arrugas y líneas de expresión que afectan sobretodo la mitad superior del rostro.

La reducción de arrugas que se logra mediante la aplicación de botox es posible por el efecto inmovilizador que tiene. Las arrugas aparecen como resultado de la contracción de los músculos que le dan expresión al rostro, lo que forma líneas en la piel perpendiculares  a la dirección de las contracciones. El botox, al impedir el movimiento de los músculos evita que las arrugas sean visibles y evita que se formen nuevas líneas de expresión, por ello se aplica en los lugares donde existe mayor contracción de los músculos faciales, es decir, en la mitad superior del rostro, principalmente alrededor de los ojos, en el entrecejo y en la frente, aunque también se aplica con regular frecuencia en la boca.

La aplicación de botox, siempre y cuando se realice correctamente, no representa ningún riesgo, sin embargo, es una solución temporal a las líneas de expresión, por lo que después de un par de meses, por lo general entre cuatro y seis, es necesario volver a aplicar el tratamiento. Con el botox se pueden modificar expresiones producidas por las marcas en el entrecejo o en los ángulos laterales de los ojos o bien, las que son ocasionadas por la caída de las cejas, como resultado natural del proceso de envejecimiento, por lo que se recomienda su uso a personas a partir de los 40 años o bien, a quienes presentan un envejecimiento prematuro. El rango de edad adecuado para la aplicación de botox va de los 40 a los 60 años, aunque se recomienda consultar con un especialista para que valore las características de la piel y determine si esta técnica ofrecerá buenos resultados.

Si se desean obtener buenos resultados con la aplicación de botox se recomienda acudir con un médico certificado, quien después de hacer una valoración del paciente determinará si es viable realizar el procedimiento de administración. Antes de autorizar su aplicación te recomendamos que comentes con tu médico cuáles son tus expectativas del tratamiento y que formules cualquier tipo de pregunta que tengas relacionada con los resultados realistas que se pueden obtener, el tiempo de duración de su efecto y los riesgos que podría representar su aplicación. Si ya cuentas con toda la información que necesitas y decides proceder con la aplicación de botox el médico te preparará y al finalizar el procedimiento te indicará las medidas que debes seguir.

El tratamiento de botox en León toma poco tiempo, un promedio de 20 minutos, y como única preparación se aplica hielo en el área a tratar para adormecer el músculo y evitar que se presente dolor. El botox se aplica mediante microinyecciones en el área deseada para relajar los músculos y evitar que se contraigan, de manera que no se formen líneas de expresión. Este procedimiento no representa grandes riesgos ni molestias, por lo que después de su aplicación se pueden retomar las actividades normales casi de inmediato, pero teniendo cuidado de no ejercer presión sobre el área tratada ni frotarla, esto para evitar que el botox inyectado se expanda hacia otras áreas no deseadas.

Aunque por la preparación previa durante el procedimiento no se presenta dolor, es posible que después del tratamiento se experimente un ligero dolor en el área tratada, o bien, reacciones como formación de moretones, o dolores de cabeza en las 48 horas posteriores al tratamiento, pero desaparecen solos después de un par de días. Si se detecta algún efecto de asimetría en la expresión facial, el médico se encarga de corregir el problema con la aplicación de más botox en la zona. Es importante que tengas en cuenta que los efectos se comienzan a apreciar mejor después del cuarto día de aplicación y transcurridos diez días el efecto es completo, y que recuerdes que es un tratamiento estético temporal, por lo que después de tres o cuatro meses los efectos empiezan a reducirse y alrededor del quinto o sexto mes posterior a su aplicación el producto es absorbido por el cuerpo y es necesario volver a someterse al procedimiento para atenuar las líneas de expresión.

Además de lo anterior te recomendamos tener en mente que existen algunas contraindicaciones del botox. Esta sustancia no se debe utilizar cuando se presentan alergias a la bacteria con la que está elaborada el botox, Clostridium botulinum ni en mujeres embarazadas ya que no se cuenta con estudios que demuestren que durante el embarazo este tratamiento sea seguro. De la misma manera, entre los efectos secundarios más comunes se encuentran la rigidez facial, náuseas, reacciones alérgicas y existen riesgos de efectos colaterales como parálisis facial y caída de párpados temporal, que desaparecen después de cuatro o seis meses. Te invitamos a consultar toda esto con un especialista para  que puedas asumir el compromiso de someterte al tratamiento de manera responsable.

Si tienes dudas sobre este procedimiento estético y deseas agendar una cita para aplicación de botox en León, contáctanos, con gusto te atenderemos.

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