Botox, lo mejor para decirle “adiós” a las arrugas, sin cirugía
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Cuando se trata de rejuvenecimiento facial, encontramos muchas alternativas que nos permiten devolverle el aspecto fresco y juvenil a nuestro rostro. Cada vez más hombres y mujeres de más de 30 años visitan los consultorios de cirujanos buscando un tratamiento rejuvenecedor al alcance de su bolsillo; además, hoy en día las personas buscan opciones mínimamente invasivas, que las alejen del quirófano, del bisturí y les brinden resultados más naturales.

La toxina botulínica es la respuesta ante esta problemática, que se utiliza para el rejuvenecimiento facial en las arrugas poco profundas. A continuación, en esta nueva entrada de blog los expertos en Botox en León les contaremos en qué consiste este tratamiento.

La marca registrada de la Toxina Botulínica Tipo A, una proteína que relaja los músculos de forma temporal y es conocida simplemente como Botox, que se ha popularizado en todo el mundo gracias a que brinda una alternativa a la cirugía facial.

La aplicación de Botox consiste en un procedimiento mínimamente invasivo, pues se aplica en forma de micro-inyecciones directamente a los músculos responsables de la formación de las arrugas, con el fin de relajarlas de forma temporal. Las arrugas se forman debido al movimiento de los músculos faciales; cuando nos expresamos, reímos, lloramos o nos enojamos, los músculos se contraen, de este modo podemos notar que nuestras arrugas hablan sobre nuestros hábitos, estados de ánimo y edad, pues con el paso del tiempo, la actividad de los músculos faciales produce la formación de líneas de expresión y arrugas, las cuales son comunes en la frente, el entrecejo, alrededor de los ojos y las comisuras de los labios.

Cuando se aplica el Botox, los músculos se relajan, previniendo la formación de nuevas líneas y atenuando las ya formadas, pues se impide que las arrugas se vuelvan profundas.

Para aplicarse Botox no se requiere una prueba de alergia, ni hospitalización, ni un postoperatorio, pues es un proceso rápido que lleva pocos minutos y permite continuar con las actividades rutinarias sin el menor inconveniente. Los primeros resultados comenzaran a verse entre las 48 y 72 primeras horas posteriores al tratamiento, para reflejarse completamente a los quince días.

La edad promedio para comenzar a aplicar Botox es a partir de los 30 años, sin embargo la decisión debe ser tomada por el profesional médico, ya que hay personas de menos de 30 años que manifiestan signos de foto envejecimiento en arrugas y líneas de expresión.

En el área de medicina cosmética, el Botox se utiliza como tratamiento mínimamente invasivo contra las líneas faciales denominadas hipercinéticas o dinámicas, que se producen por la gesticulación natural del rostro, como mencionamos anteriormente. Comúnmente se aplica en la parte superior del rostro como la frente, el entrecejo, alrededor de los ojos (arrugas conocidas como patas de gallo), las arrugas alrededor de la nariz y la boca, que se forman al reír; pero también puede aplicarse Botox en el cuello y contorno de la cara, para moldearlo.

Es importante aclarar que no es lo mismo Botox que rellenos faciales, pues muchas personas le tienen mala fe, pues al observar labios demasiado prominentes o pómulos tan grandes que parecen deformes, piensan que se debe a la aplicación de la Toxina Botulínica, sin embargo esta no se aplica en los labios ni le da volumen a la zona donde se inyecta, por el contrario, relaja los músculos y le devuelve la juventud al rostro.

La aplicación de Botox en León y todo México se ha popularizado, en parte por la enorme cantidad de famosos de quienes se sabe que han recurrido a la toxina para quitarse varios años de encima, pero principalmente porque, al ser mínimamente invasivo y no quirúrgico, su costo es mucho menor que el de una cirugía estética y sus resultados son bastante prolongados.

La duración del Botox depende básicamente de la zona donde se aplicó, del metabolismo de cada persona, de la dosis utilizada, la técnica de aplicación y, sobre todo, de los cuidados que tenga el paciente; una vez que pasa el efecto, la zona aplicada vuelve a su estado anterior, lo que lleva un proceso gradual, pero con el beneficio de que durante el período de acción del Botox, no aparecieron nuevas arrugas ni se hicieron más profundas las que ya se tenían.

El efecto del Botox varía de entre cuatro a seis meses y su aplicación es segura, ya que no cambia las facciones del rostro, es compatible con el organismo pues no ocasiona alergias ni provoca que el músculo se caiga, las arrugas sean más profundas o que la piel quede flácida. Por el contrario, las personas que comienzan a tener líneas de expresión conflictivas pueden beneficiarse con estas micro-inyecciones.

Antes de recurrir al Botox, debemos saber que los únicos profesionales que pueden aplicarlo son los dermatólogos y los cirujanos plásticos certificados; si encontramos alternativas u ofertas para este tratamiento por parte de no especialistas en la materia, podemos correr el riesgo de que no sea Botox lo que se inyecte y nos cause efectos adversos.

Es importante acudir con un profesional de la salud y estética y permitir que se realice nuestra historia clínica para prevenir posibles efectos adversos (que aparecen en menos del uno por ciento de casos) y además se analice si los medicamentos consumidos pueden causar alteraciones, siendo solo los antibióticos los contraindicados.

Por último, destacamos que los resultados de la aplicación de botox en León son naturales, discretos y eficaces; el cambio no es súbito ni exagerado; tu piel lucirá fresca, descansada y joven. Si buscas el mejor tratamiento en León Guanajuato, visítanos, el Dr. Rubén Nieto Balcázar, cirujano plástico y reconstructivo, te ayudará a revertir el paso del tiempo y recuperar la juventud de tu rostro.

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